POLICIA TUTOR. El acoso escolar:

 9-2-2011

El acoso escolar (también conocido como 'Bullying') es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia (12-13 años), siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas.

Este tipo de violencia escolar se caracteriza, por tanto, por una reiteración encaminada a conseguir la intimidación de la víctima, implicando un abuso de poder en tanto que es ejercida por un agresor más fuerte (ya sea esta fortaleza real o percibida subjetivamente) que aquella. El sujeto maltratado queda, así, expuesto física y emocionalmente ante el sujeto maltratador, generándose como consecuencia una serie de secuelas psicológicas (aunque estas no formen parte del diagnóstico); es común que el acosado viva aterrorizado con la idea de asistir a la escuela y que se muestre muy nervioso, triste y solitario en su vida cotidiana. En algunos casos, la dureza de la situación puede acarrear pensamientos sobre el suicidio.

Policía Tutor

La sección de Policía Tutor de Cehegín realiza una actuación preventiva de proximidad. Ha de tenerse en cuenta que los niños no denuncian estos hechos, la mayoría los sufren en silencio, por lo que la información ha de obtenerse de los compañeros de colegio o del propio profesorado. Por ello un Cabo de la Policía Local de Cehegín esta coordinado a diario con los responsables de estudios de los Institutos Vega del Argos y Alquipir.

Una vez obtenido conocimiento de estas situaciones se procede en consecuencia, teniendo especialmente en cuenta las variables edad del maltratador o maltratadores (menor o mayor de 14 años) y condición de procedibilidad de las presuntas infracciones penales.

En cualquier caso, se dé cuenta o no a Fiscalía de Menores, habrá de requerirse la intervención de los servicios sociales y las autoridades educativas para que se adopten las medidas de atención y protección del menor que el caso requiera.